viernes, 21 de diciembre de 2012

Sabéis creo que una de las mejores cosas del mundo es eso de reírse, pero reírse hasta que te duela la barriga y no puedas más, hasta que se confunda si estás riendo o llorando. Es uno de los pequeños placeres de la vida que no cuesta nada y que nos hace más humanos, definitivamente la risa es la cura a todos los males. No hay nada mejor que echarse unas cuantas paridas con tus amigos y ver como poco a poco todos acabáis riendo, os digo que para mi eso no tiene precio.


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